jueves, 26 de febrero de 2009

COLES DE DESTRUCCIÓN MASIVA

COLES DE DESTRUCCIÓN MASIVA
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 250 g. De Coles de Bruselas
- 1 Frasco de Alubias Pintas en Conserva
- 1/2 Diente de Ajo
- 1 dcl. de Aceite Oliva Virgen Extra
- Queso Parmesano
- Pimientas Variadas

Ya avisé en mi anterior entrada que la presente receta sería una bomba, pero creo que me he quedado corto, ya que una vez comprobados los efectos colaterales derivados de semejantes materias primas, decir la palabra "bomba" me parece una nimiedad.

Como todo el mundo sabe, las coles de bruselas generan una serie de gases (letales en su mayoría) que se comprimen en nuestro aparato digestivo, y no digamos ya las judías pintas.
Imaginaos la que se puede liar ahora que hemos decidido combinar ambas.

El caso es que por mucho que intentemos reprimirnos, a veces tiene lugar una pequeña fuga, que si no se controla puede derivar en una o varias explosiones devastadoras capaces de volar hasta las colillas de los ceniceros, o peor aún: en una ofensiva químico-bacteriológica.

Todo esto que cuento es para poneros sobre aviso, aunque no por ello debe ser excusa para cuestionar la calidad culinaria de esta receta, ya que estamos hablando de un plato realmente suculento.
Además, nos podemos pasar un buen rato y echar unas risas con nuestra pareja por ver quien genera la mayor onda expansiva.

ASÍN SE HACE:

Cogemos las coles y las pasamos bajo el chorro de agua fría desechando las hojas más periféricas, que por lo general, suelen tener peor color que Zaplana con hepatitis.
Una vez que las tengamos limpias y no tengan rastros de tierra o de bichitos, las ponemos a cocer en abundante agua con sal, o lo que en términos farmacéuticos se conocería como suero fisiológico.
Los suyo es no excederse en la cocción para que queden "al dente". Entre 10-15 minutos.

Mientras tanto, vamos a hacer una crema con las judías pintas y el aceite de oliva, para cual pondremos en un molinillo o trituradora algo menos de medio frasco de alubias, 1/2 diente de ajo y un chorro generoso de aceite de oliva.
Un puntito de sal, y a darle mecha.


Dependiendo de la eficacia del aparato que usemos, en pocos segundos habremos conseguido una crema semi-densa muy parecida a ésta:


Esto de por sí, ya es nitroglicerina pura, pero no tengáis miedo. Puede que su feo aspecto nos haga dudar de su sabor, y nada más lejos.
Si de algo vale mi propia experiencia, esta es exactamente la cara que se me quedó a mi al probarla, solo que sin el sombrero:

A-C-O-J-O-N-A-N-T-E

Bueno, pues ya lo tenemos.
Solo hay que escurrir las coles, ponerlas en un plato y bañarlas con nuestra crema de alubias.
Para terminar, espolvoreamos un poco de pimienta recién molida y adornamos con unas lascas de parmesano.


Joer. Tanto buscar las armas de destrucción masiva en Irak, y resulta que se hallaban ocultas en Bruselas.
Cuidadín con las detonaciones. Avisados estáis

Cocinero en pruebas para esta receta: EUSEBIO LÓGICO

martes, 24 de febrero de 2009

HABITAS DE TEMPORADA RELLENAS DE QUESO FRESCO DE CABRA Y TALLARÍN DE PIMIENTO DEL PIQUILLO SOBRE EMULSIÓN DE MANGO Y CÍTRICOS ACOMPAÑADO DE......


HABITAS DE TEMPORADA RELLENAS DE QUESO FRESCO DE CABRA Y TALLARÍN DE PIMIENTO DEL PIQUILLO SOBRE EMULSIÓN DE MANGO Y CÍTRICOS ACOMPAÑADO DE ESPUMA DE YOGUR DESNATADO Y PEDRISCO DE GALLETA CROCANTI AL PERFUME DE AMARETTO.

(Joer, que no me cabía todo el título en la cabecera del post)

Para 1/2 persona humana, o también para un jilguero

INGREDIENTES:

- 2 Habas Sin Cáscara
- 1 Cucharada de Zumo de Naranja
- 2 Gotas de Zumo de Limón
- 1 Cucharada de Zumo de Mango
- 6 g. de Queso Fresco de Cabra
- 1 Tira de Pimiento del Piquillo
- 1 Cucharada de Yogur Desnatado
- 1 Cucharada de Leche Desnatada
- 1/4 de Galleta Campurriana (y sobrará)
- 5 Gotas de Licor Amaretto

Mientras va tomando forma mi última receta, aprovecho el receso para presentaros este curioso plato bajo demanda, que como habéis podido adivinar tarda más en leerse que en comerse.
Ya sabéis que la longitud del nombre es directamente proporcional al tamaño del plato (y de la factura), e inversamente proporcional a la cantidad de comida.
Eso nunca falla.

Lo de "bajo demanda" es por causa y efecto del estricto régimen al que se está viendo sometido mi amigo Anselmo, un colega bloggero que lo está pasando verdaderamente mal cada vez que asoma el pescuezo por nuestros blogs de cocina, y quien me pidió encarecidamente que publicara una receta baja en calorías.

Pero...¿estar a dieta significa que solo podemos comer judías verdes sin sal?
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Solo hay que tener algo de imaginación para hacer un plato de dieta que sea diferente.
Bueno. Imaginación y los huevos cuadraos, pa que lo vamos a negar.

ASÍN SE HACE:

Primero vamos a pelar y a cocer las habas, pero para no manchar muchos cacharros, bastará con sumergirlas en un vaso hasta la mitad de agua y meterlas 5 minutos al mini-ondas.

A continuación cogemos los 6 gramos de queso fresco y cortamos una loncha del tamaño de un sello de correos. Esta loncha la dividimos después en dos.
Si esta operación os supone mucho trabajo, podemos pedirle al charcutero que nos lo haga con la máquina de cortar fiambre, siempre que no nos haya mandado previamente a paseo por majaderos, claro.

Seguidamente cortamos dos tiras de pimiento del piquillo y reservamos el resto para la cena de mañana.
Bien. Pues una vez cocidas las habas, las abrimos por la mitad y depositamos la calcamunía de queso. Inmediatamente después, colocamos el tallarín de pimiento.

Para hacer la espuma, vertemos una cucharada de leche y otra de yogur en el vaso de la batidora y le damos caña a la susodicha hasta que la mezcla quede espumosa. Calculad 50 minutos o hasta que empiece a oler a cable quemao.
Si vais pillados de tiempo, véis que la espuma no sube y no sois escrupulosos con vuestros propios fluidos, un pequeño escupitajo puede dar el pego perfectamente.
Total, nadie más va a probarlo.......

Seguimos con la emulsión de cítricos, que lleva el mismo procedimiento que la espuma, es decir: mezclar los dos zumos y batir hasta que se duerma el brazo.

Vale, pues vamos a montar ya el plato no?.
Para ello, ponemos primero la mitad de la emulsión en el fondo y depositamos sobre ella las dos habas, dejando una abierta y la otra cerrada para que sea más vistoso.
Colocamos la espuma de yogur a un lado, y dejamos caer otra pequeña cantidad de emulsión en el centro para simular una especie de pequeño huevo frito.

Por último, impregnamos un pequeño trozo de galleta campurriana con unas gotas de Amaretto y la vamos desmenuzando alrededor de las habas.


Ánimo Anselmo!!!!

Un consejo: comed con moderación, no vayáis a atragantaros.
Y si por un casual os quedáis con hambre (que no creo), permaneced atentos que la próxima sí que va a ser una bomba en el sentido más literal de la palabra.

Cocinero en pruebas para esta receta: IVÁN QUETE

jueves, 19 de febrero de 2009

GALLO VALLECANO

GALLO VALLECANO
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Gallos (pero de playa, no de corral)
- 1 Puerro
- 1 Pimiento del Piquillo
- 2 Patatas
- 1/2 Vaso de Leche
- 1 dcl. de Nata Líquida
- Mantequilla
- Eneldo
- Harina
- Aceite de Oliva

Ya que la cosa va de fútbol, mi primera intención fué hacer una receta homenaje a uno de mis equipos favoritos: el River Plate.

Pero con esto de la crisis, no hay mucha "Plate" que digamos, y no queda más remedio que ponerse en plan humilde y recurrir a algo más modesto, pero al mismo tiempo más cercano y entrañable: el Rayo Vallecano, club de barrio donde los haya, de caracter luchador y cuyo ex-presidente, Ruiz Mateos, será recordado más por sus disfraces y sus pantomimas, que por sus éxitos al frente del equipo.

No es por restarle mérito, pero está claro que cualquier malandrín puede vestirse de Supermán, y no digamos ahora con el photoshop.

Joer, que jovencito estaba yo ahí

Para el caso que nos ocupa, la equipación del Rayo viene como anillo al dedo ya que su indumentaria es como la de River, pero con la banda roja al otro lao.
No es lo mismo, pero puede valer no?

¡¡¡Aupa ese Rayo!!!

ASÍN SE HACE:

Lavamos bien los gallos y los dejamos escurrir en papel absorbente de cocina para que chupen. Para que chupen banquillo me refiero, que mientras tanto nosotros vamos a aprovechar para hacer la bechamel de puerros.
Para ello cortamos los puerros en finos anillos y acto seguido, picamos finamente dichos anillos hasta casi pulverizarlos.
El que no tenga mucha destreza con el cuchillo puede probar con un petardo, pero yo no me hago responsable del resultado.

Ponemos un cazo a correr por la banda (a calentar) y depositamos una cucharada de mantequilla. Una vez que se derrita, agregamos el puerro picado y rehogamos a fuego suave hasta que quede bien pochado.
Añadimos una cucharada rasa de harina y justo después la leche, que si ya está caliente mucho mejor.

Una vez que la bechamel comienze a espesar, añadimos la nata líquida y dejamos 5 minutos más al fuego.
No soy muy partidario de usar nata en la bechamel. Queda un poco "fuera de juego", pero lo que nos interesa es que la salsa nos quede lo más blanca posible. Un estilo a lo que debe ser el culo de Iniesta, el del Barça.

Bueno, pues una vez hecho ésto, pedimos cambio al árbitro y pasamos los gallos por harina con el fin de freirlos en abundante aceite de oliva hasta que queden dorados por ambas caras.
Los dejamos escurrir, los colocamos en el plato y los cubrimos en su totalidad con la bechamel de puerros.

Para conseguir un efecto más creíble de estampa futbolística, espolvoreamos eneldo para simular el cesped, y como no, colocamos la banda roja de pimiento en diagonal y de derecha a izquierdas.
Acompañamos de patatas fritas en el corner del plato y....

A por ellos.... oeeeeeeeeeee.

Por cierto, que himno más feo y chabacano, joer. Ya podían haber elegido la canción de los Porretas, que va más con nuestra idiosincrasia:




Cocinero en pruebas para esta receta: FELIPE NALTY

domingo, 15 de febrero de 2009

THE END SALADA


THE END SALADA
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Bolsa de Canónigos
- 1/2 Docena de Higos de Cuello de Dama
- 4 Lonchas de Bacon
- 50 g. de Queso Feta
- 10 Cebollitas Francesas en Vinagre Balsámico
- Aceite de Girasol
- Mostaza

Hola.
Seguro que muchos de vosotros pensabais que ya me había retirado; más aún al leer el título de esta receta. Pero nada más lejos amigos.
Tampoco ha sido por la exitosa gira mundial de el Grupo Electrógeno, que a día de hoy todavía no ha tocado a su fin.

El motivo de tanta demora es que había prometido guardar luto riguroso a Maikel Jackson y estaba esperando que lo enterraran para volver a publicar. Lo que pasa es que la cosa se fué alargando, alargando, y no fué hasta hace dos días que me enteré que ya le habían dado santa sepultura.

Tal vez estaban esperando que apareciera algún doctor Frankenstein, le resucitara y así aprovechar para grabar la segunda parte del Thriller sin tener que gastarse un solo dólar en maquillaje y caracterización. Pero como tampoco ha llovido en todo el verano y apenas ha habido tormentas, pues no ha podido ser.
La versión extraoficial, y también la más creíble es la de que alguien cercano a la familia dijo ya no había manera de espantar las moscas.
Vete a saber...... (vete tú, pensaréis algunos).

En fin. Una promesa es una promesa y por eso estoy aquí, pero que quede claro que no ha sido mi culpa.
Ahora vamos a lo que nos interesa, que es comer.

ASÍN SE HACE:

Empezamos abriendo la bolsa de los canónigos y con una buena dosis de paciencia y las manos bien limpias, les vamos quitando el rabito. A continuación les damos un aclarado con agua fría y los dejamos escurrir.
Pero antes de seguir, un inciso que lleva implícita una duda: ¿a quién se le ocurriría bautizar a este vegetal con semejante apelativo? Si no me equivoco, un canónigo es una especie de sacerdote o de arcipreste. La verdad, no sé que similitudes pueden tener.
Como no sea que se esten refiriendo a que ambos tienen el rabo desechable.....

Uy. Perdón, perdón.
Perdón si alguien se ha ofendido por la coña, pero no puedo evitarlo cuando afloran cuestiones eclesiásticas, y es que la iglesia y yo solo tenemos UNA sola cosa en común: NO ESTAMOS DE ACUERDO EN NADA. Sorry, sorry.

Continuamos colocando los canónigos en un plato llano y los repartimos alegremente a lo largo y ancho del mismo.
Seguidamente cortamos el queso Feta en cuadraditos del tamaño de un dado del parchís y los desparramamos de la misma manera.

Y ahora, a lavarse el higo. Digooooo.....los higos.
Una vez que esten limpios, los cortamos longitudinalmente en 4 porciones cada uno y los vamos colocando sobre la ensalada.
Y ahora otro inciso y otra pregunta: ¿por qué leches llaman a estos higos "cuello de dama"? ¿pero de qué cuello hablan? ¿y de qué dama?
Supongo que se referirán al pescuezo de Cristina Almeida, si no tampoco lo entiendo.
Casi mejor ni cuestionar lo del queso "feta".

El siguiente paso es cortar las lonchas de bacon en tiras muy finitas y darles un golpe potente de mini-ondas hasta que quede algo churruscado. Lo notaréis cuando empiece a petardear. La grasaza que suelte la tiramos, obviamente.
Lo dejamos enfriar un poco y mientras tanto, agregamos las cebollitas balsámicas que son las que le van a dar el contrapunto ácido a esta end-salada.
No creo que tengáis problema en encontrarlas, pero si sirve de ayuda, yo las compré en el LIDL.


Por cierto, no sé a que se debe la mala fama de estos supermercados. Vale que los nombres de los productos parecen escritos en un idioma inventado, pero lo cierto es que venden cosas la mar de interesantes que no encuentras en ningún otro lugar. Al menos de este planeta.
Además, tan malo no será cuando los mismísimos Chichos le cantaron aquello de: "LIDL, LIDL quiero ser....quiero ser, quiero ser LIDL" Y no digamos Nino Bravo

Ya solo falta el aliño, que en este caso va a consistir en aceite de girasol (habéis leído bien) batido en la minipimer junto a una pizca de sal y un buen chorro de mostaza.
Colocamos el bacon templado sobre la end-salada, aliñamos con la emulsión de mostaza y a correr.


Un placer estar de vuelta.
Por cierto. Lo del Maikel Jackson no ha colado, a que no?
Una pena porque ya no me atrevo a decir: "hasta pronto". Espero que las circunstancias permitan que así sea.

Cocinero en pruebas para esta receta: ONOFRE GADERO

martes, 10 de febrero de 2009

PORRUSALDA


PORRUSALDA
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 4 0 5 Puerros
- 250 g. de Bacalao Fresco
- 2 Patatas Grandes
- 1 Litro de Caldo de Verduras
- 1 Diente de Ajo
- Perejil
- Pimentón
- Aceite de Oliva Virgen Extra

Desde que vi esta receta en el blog de mi amiga Bego (quién además de amiga es alma gemela), no pude conciliar el sueño en días. Extraño caso para una marmota como yo, pero así fué.
No penséis que lo de mi afición a dormir es a causa de mi naturalza perezosa, no.
Todo se debe a mi devoción por la literatura clásica, sobre todo a aquél soliloquio donde decía Segismundo: "...y el mayor bien es pequeño, que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son".
Para el que no le suene, esto pertenece a esa gran obra llamada "La Vida es una Barca" de Calderón de la Mierda. ¿O era al revés?
Joé. Ya no me acuerdo.

En fin. Este guiso de puerros con bacalao se conoce como "Porrusalda"; nombre que he querido mantener, ya que de por sí es bastante curioso como para andar cambiándoselo.
He querido ser lo más fiel posible a la receta de Bego, aunque creo que alguna "julitada" se me habrá escapao.

En cualquier caso la receta es deliciosa, fenomenal para la dieta y todo un reconstituyente para estos días de biruji sin tregua.

ASÍN SE HACE:

Comenzamos pelando las patatas y una vez lavadas, las vamos chascando con el cuchillo en trozos irregulares. Lo que viene siendo el tamaño de la típica patata cocida, vaya
Una vez listas, las ponemos a cocer en el caldo de verduras y en caso de tenerla, le añadimos también la piel del bacalao pa que dé saborcillo y eso.


Digo lo de "en caso de tenerla" porque para esta receta (y menos ahora con la crisis), no hace falta que sean lomos de bacalao. Puede ser pierna, pescuezo, rabo o cualquier otra parte del bicho ya que, por mucho empeño que pongamos nada va evitar que acabe desmigado y bastante dsiperso.

Mientras cuecen las patatas, cortamos los puerros en finos aros y los pochamos en una sarten con aceite de oliva siendo especialmente cautos con la potencia del fuego, ya que los puerros son como los coches de Carlos Sainz: tienden a quemarse a la mínima los jodíos.

Una vez estén transparentes, agregamos el bacalo cortado en trozos, salpimentamos y mantenemos a fuego suave durante 5 minutos.


Una vez que las patatas estén bien cocidas, solo hay que añadir el caldo al sofrito y hacer un poco el indio (léase: apagar la hoguera y recoger las pieles).
Por último, y como toque personal en yuxtaposición a la receta de Bego, sofreímos unas láminas de ajo con un poco de pimentón, que una vez doradas, también irán a parar a la cazuela del guiso final.


Servimos bien caliente, y aunque así tal cual, ya tiene buena pinta....


...nada mejor que rematar la faena espolvoreando un poco de perejil picado por encima.



¿Tenéis cucharas en casa?
¿Si?
Pos entonces no sé a que estáis esperando.

A BEGO: Te dije que lo haría y lo hice querida doctora. Gracias eternas por descubrirme este manjar.

Chef indiscutible de esta receta: BEGO
Cocinero en pruebas: JULITO

lunes, 2 de febrero de 2009

ARROZ ABANDA MAGNÉTICO


ARROZ ABANDA MAGNÉTICO
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Tazas de Arroz de Calasparra
- 1/2 Kg. de Morralla (Pescado de Roca)
150 g. de Calamares
- 1 Docena de Gambas
- 1 Lata Pequeña de Tomate Entero en Conserva
- 1 Puerro
- 1 Cebolla
- 1 Rama de Apio
- 1/2 Pimiento Verde
- 1 Litro de Agua
- Azafrán
- 1 Diente de Ajo
- Perejil
- Mayonesa


Para deleite de muchos, aquí tenemos un nuevo plato de la cocina mediterránea: el famoso arroz abanda, una especie de paella, pero con redada policial para que no se vean los bichos y así tener controlados a los más "gambas".
Para que no quedara demasiado desangelado y solo por el hecho de llevar la contraria, en mi propia versión he querido dar cuartelillo a los calamares y por supuesto a las gambas, aunque es el fumet el que tiene verdadera relevancia en esta receta.

Lo del nombre de la receta ha sido por desmitificar un poco el escaso valor nutricional que erróneamente le atribuyen al arroz.
Que si no tiene vitaminas, que si no tiene sales minerales, que si no tiene hierro.....y bla, bla, bla.

Pues bien, lo de que no tiene hierro es mentira cochina. Prueba de ello es que a mi se me quedó pegado en la olla, lo cual demuestra sus propiedades magnéticas.
Porque el hierro es magnético ¿no?
Buah, yo que sé.

ASÍN SE HACE:

Lo primero y más importante es currarse el caldo de pescado o como les llaman los buenos chefs, el fumet, aunque a mi eso de fumet me suena más a "porrero" en catalán que a vocablo culinario
Para ello vamos a llenar una olla con 1 litro de agua a la que añadiremos sal, un buen troncho de puerro, una rama de apio, otra de perejil, 1/2 cebolla, las cabezas de las gambas y por supuesto, la morralla.


Puede que algunos os estéis preguntando qué cojones es la morralla. Pues bien.
La morralla no es otra cosa que un pequeño conjunto de pescados de roca, cuyo valor culinario es practicamente nulo, pero que sin embargo van muy bien para dar sabor a caldos y sopas.


No siempre es fácil encontrarlos por la simple razón de que a ningún pescadero les gusta tener en su expositor a los que probablemente son los peces menos agraciados de todo el océano.


Con ese careto, estoy seguro de que estos pescados de roca son todos solteros y ligan menos que Tony Genil en la Pasarela Cibeles. Tal vez por eso reciben ese nombre: porque no se comen una "roca".


Me recuerdan a mí mismo cuando era pezqueñín.
Yo era tan feo de bebé que hasta que no cumplí los 3 años
me estuvieron acariciando con un palo.
Aunque nunca hay que olvidar que la verdadera belleza es la que reside en el interior, y que al final (por mucho que les joda a los guapos/as) es la que prevalece. Siempre.

Todo esto lo ponemos a cocer y una vez que rompa a hervir, lo mantenemos 10 minutos al fuego y después lo colamos con ayuda de un paño limpio, o en su defecto un calcetín (también limpio a ser posible).

Aclarado el tema del caldo y la morralla, vamos a dar paso al sofrito que va a consistir en cebolla y pimiento picados ambos muy finos, un par de tomates de lata troceados y los calamares en tiras.


Lo pochamos en aceite de oliva y cuando empiece a dorarse, añadimos el arroz y el azafrán.
Le damos unas cuantas vueltas hasta que quede bien impregnado y vamos agregando el fumet bien caliente para que no se rompa la cocción.
Recordad que la proporción óptima es por lo general el doble de caldo que de arroz.
6 granos de arroz ---} 12 gotas de caldo
¿Fácil no? Pos así multiplicado por mucho.

Todavía no está listo y que bien huele ya el cabrón!!!
No falta mucho. Solo hay que añadir las gambas peladas a mitad de cocción y esperar a que se consuma el caldo.
Si os gusta algo agarradito como a mi, dejad tranquila la olla y no la mováis mucho.


Esto es opcional, pero si nos curramos un ali-oli de emergencia con mayonesa, ajo bien picado y perejil, estaremos dotando a este plato de un acompañamiento más que digno.


Mis invitados no solo terminaron encantados, sino que además fueron incapaces de soltar el tenedor ni despegar el culo de la silla hasta que no quedo rastro alguno de arroz abanda en los platos, corroborando así el magnetismo irresistible de esta receta.

Cocinero en pruebas para esta receta: GUILLERMO RALLA