lunes, 23 de junio de 2008

CALABACÍN A LA PARRILLA CON CREMA DE SARDINILLAS


CALABACIN A LA PARRILLA CON CREMA DE SARDINILLAS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Calabacín Grande
- 1 Lata de Sardinillas en Aceite
- 4 Cucharadas de Mayonesa
- 1/2 Docena de Aceitunas Verdes sin Hueso
- Orégano
- Alcaparras
- Aceite de Oliva
- Pimienta Negra

ASÍN SE HACE:
Seguro que más de uno se ha preguntado: "¿dónde coño se habrá metido Julito que lleva más de 15 días sin publicar?" "¿la habrá palmado con las setas de la receta anterior?". Pues no amiguetes. Siento decir a los más agoreros que mala hierba nunca muere.

El motivo de tanta desidia se ha debido a unas merecidas vacaciones en las que un servidor se ha dedicado a recorrer Flandes y los Países Bajos, disfrutar de su gente, de sus paisajes y como no, de su gastronomía, adquiriendo conocimientos realmente interesantes como por ejemplo, descubrir que los Big Mac saben idénticos a los de España y son iguales de big que aquí. Deberían dejarse de eufemismos y cambiarle el nombre de una buena vez por "Little Mac", me cawen sus muelas.
Fuera de coña, no se come nada mal por aquellas tierras, aunque cuando uno vuelve a casa lo primero que demanda su vilipendiado paladar es un poquito de sabor mediterráneo. Seguro que os ha pasado.

Al abrir mi despoblada nevera, ví que en el cajón de la fruta reposaba un calabacín que parecía haber sido regado con agua de Viagra por lo firme y consistente que estaba. Que bien había soportado mi ausencia el cabrón.
Una buena lavadita, y cuchillo en mano me dispuse a rebanar unas cuantas lonchas de 1/2 centímetro con el fin de hacerlas al grill, con poquita grasa.

Salpimenté las rodajas y cuando la parrilla estuvo al rojo vivo las deposité sobre ella, regándolas con una lagrimita de ese peazodeaceitedeolivavirgensuperextradegranoctanaje que llevaba casi 10 días sin probar.

Aun así, la receta me se me antojó un poco apática y decidí darle vidilla rebuscando algún ingrediente extra por el cajón de las conservas.
De repente.....ahivá!! una lata de sardinillas en aceite..... y de oliva !!!
Metí la mano un poco más al fondo cual ginecólogo desbocado y........coño!!! (nunca mejor dicho)....una bolsa de aceitunas sin hueso.
No podía hacer gran cosa con eso, pero al alzar la vista y ver el frasco de mayonesa vi la luz, y no me refiero a la de la campana extractora.

No me lo pensé dos veces y fui corriendo en busca de mi batidora turbodiesel con idea de hacer una crema con los ingredientes anteriormente mencionados, más un poquito de orégano de propina.
Metí todo en el vaso y fuí triturando hasta que la mezcla adquirió consistencia cremosa.
Introducí el dedo en el recipiente cual proctólogo bien entrenado y después me lo llevé a la boca (espero que los proctólogos no lo hagan ese orden) para comprobar el resultado.
Exquisito. El experimento había salido inesperadamente bien.

Ya solo quedaba decorarlo un poco, para lo cual eché otro fugaz vistazo por el frigo observando un tarro cilíndrico con alcaparras, que una de dos: o venía con la nevera o lo compré hace tanto tiempo que ni recordaba que estaba allí.
Al estar conservadas en salmuera estaban en perfecto estado y me vinieron de perlas para adecentar un poco mi receta de emergencia.


No es que sea muy devoto del sabor de las alcaparras, pero debo admitir que hizo buena armonía con la crema y los calabacines.
Un éxito de receta a lo tonto. Probadla.

Cocinera en pruebas para esta receta: BLANCA LABACÍN




jueves, 5 de junio de 2008

ESPECIAL REBOZUELOS



No tenía intención de publicar estas recetas hasta más adelante, pero veo que el tiempo se nos echa encima y antes de que sea demasiado tarde, quiero poneros sobre aviso y animaros a que subáis al monte sin dejar de mirar al suelo en busca de los apreciados Cantharellus Cibarius, más conocidos de Algeciras pa´rriba como Rebozuelos.

El motivo de tanta premura es que acabo de ver el parte metereológico y las lluvias no van a durar muchos días más así que si tenéis cerca de casa algún castañar, ya podéis espabilar. Nosotros cogimos cerca de 6 kilos en tan solo 20 minutos, una plusmarca que alguna vez dudo que podamos superar.
Joer, me salen los pareados solos, como a mi amiga Cromoly.

Esta es una de las setas más valoradas y finas que existen, y solo brota en primaveras muy lluviosas.
Se distingue facilmente por su color amarillo mostaza y por sus láminas decurrentes que se unen al pie, que es blanquecino en su base.
Además, el Cantharellus es un hongo que nunca es atacado por los insectos ni los gusanitos.


Las apliaciones culinarias que podemos darles son infinitas y prueba de ello son las 3 recetas que os voy a presentar a continuación. Llevo toda la semana comiendo setas y aunque me encantan, voy a tener que ponerle freno si no quiero terminar con complejo de gnomo, o peor aún, de Gárgamel.
Un momento.........
Gárgamel era de otra serie no? Ntchs. Ya me estoy liando.

Vamos allá con la primera:

GUISO DE CARNE CON REBOZUELOS


(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Kg. de Babilla de Ternera
- 1/2 Kilo de Cantharellus Cibarius
- 1 Cebolla
- 1 Tomate
- 1 Diente de Ajo
- 1 Litro de Caldo de Verduras
- 1 Hoja de Laurel
- 1 Cucharada de Carne de Pimiento Choricero
- 1 Vaso de Brandy
- 1 Hoja de Laurel
- Harina
- Pimentón Picante

ASÍN SE HACE:
Como seguramente el carnicero que nos atendió llevaba prisa y nos ha partido la carne en trozos grandes del tipo cebo para osos, buscamos un cuchillo afilado y cortamos los trozos de babilla en dados de 2x2.
Seguidamente los salpimentamos, los pasamos ligeramente por harina y los ponemos en una olla con un chorrito de aceite para que se doren.
Retiramos la carne de la olla y en el mismo aceite, sofreimos la cebolla bien picada y un tomate rallado.

Añadimos la hoja de laurel, y justo después una cucharada de carne de pimiento choricero. Esto lo suelen vender en ultramarinos (¿queda alguno?) y grandes superficies. Viene envasado en botes pequeños y aguanta bastante bien en el frigo, aunque si no lo encontrais, podeis sustituirlo por ñoras o directamente no ponerlo. A ver si por esta menudencia vais a dejar de hacer la receta, no me jodas.
Que no me entere yo.


El siguiente paso es añadir la carne al sofrito, momento en el que veréis que la mezcla espesa considerablemente debido al enharinado que hemos perpetrado con aterioridad. Pa eso esta el brandy. Pa dar soltura
Bueno. Pa eso, y pa el sol y sombra, gran invento español.

Añadimos sal al batiburrilo y cubrimos bien con el caldo de verduras.
Removemos un poco y lo dejamos hora y media a fuego lentísimo.
Supongo que con la olla expréss se tarda una cuarta parte, pero es que yo no entiendo esos cacharros del demonio y prefiero hacerlo así, a la antigua.
De vez en cuando vigilamos, y vamos agregando caldo si vemos que se queda muy seco.

No es mal momento para ir limpiando y troceando los rebozuelos.
Para que no pierdan sabor, lo suyo es quitarles la tierra con un cepillo especial para setas (aquí cepillo, aquí te mato), pero es una tarea tan tediosa que no tendréis más remedio que ponerlos bajo el chorro del grifo.
Una vez limpios, los salteamos junto a un diente de ajo cortado en láminas y 1/2 cucharada de pimentón picante.
Una vez que hayan soltado parte de su agua, los vertemos directamente a la olla. Sin miramientos.


Removemos el conjunto y lo mantenemos 20 minutos más a fuego lento, tiempo suficiente para que la carne quede tierna y podamos disfrutar de este manjar de dioses.


Venga. Vamos con otra.


CANTHARELLUS SALTEADOS CON JAMÓN


(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

-1/2 kg. de Cantharellus Cibarius
- 2 Dientes de Ajo

- 1 Guindilla
- 100 g. de Jamón en Tacos

- 2 Cucharadas de Mantequilla
- Perejil


ASÍN SE HACE:
Esta variante, sin tener la complejidad de la anterior, es otra estupenda elección si vamos escasos de tiempo, y que en mi caso siempre es así porque no tengo reloj de cocina.

La cosa es bien sencilla.
Solo hay que cortar los ajos en láminas y saltearlos junto a la guindilla en mantequilla fundida hasta que empiecen a dorarse. Seguidamente añadimos los cantharellus, les echamos un puñadito de sal y ponemos la sartén a fuego fuerte.

Enseguida veréis que la sartén se inunda de agua. Tranquilos, que no pasa nada.
Ese mismo agua no tardará en evaporarse y adquirir una textura semi-gelatinosa que hará las veces de salsa.
Cuando esto suceda, agregamos el jamón serrano cortado en taquitos y le damos un meneo a la sartén para que se mezcle bien todo.

Espolvoremaos perejil picado por encima y a flipar, que se enfría y después no mola tanto.


Y para terminar, por si no habéis tenido suficiente......


REVUELTO DE REBOZUELOS


(para 2 personas humanas y hasta los cojones de setas ya)

INGREDIENTES:

- 400 g. de Cantharellus Cibarius
- 4 Huevos
- 2 Cucharadas de Nata Líquida
- 1 Diente de Ajo
- Cebollino
- Aceite de Oliva

ASÍN SE HACE:
Como sé que os gustan los desafíos y solo unos pocos habrán tenido el valor suficiente para leer hasta aquí, he querido dejar lo más fácil para el final, por si los menos osados también se atrevan con los rebozuelos (en caso de que los encuentren y no se vean obligados a pagar una fortuna por ellos, claro).

Esta es una receta muy similar a la anterior, pero con un par de huevos. Mejor dicho, con cuatro.
El proceso de salteado es calcado a lo que os he explicado arriba, solo que esta vez vamos a utilizar aceite de oliva en lugar de mantequilla.
Por lo demás, lo único que va a cambiar es el envoltorio, que va a consistir en huevo batido junto a unos trocitos de cebollino y un par de cucharadas de nata.

Yo siempre utilizo nata para los revueltos. Quedan muy jugosos y le aporta un sabor suave muy peculiar.
Vale. Una vez que los rebozuelos hayan soltado toda su agua, desparramamos los huevos batidos por encima y retiramos la sartén del fuego inmediatamente.
Un buen revuelto que se precie debe cuajarse con el calor residual de la sartén.
Debe quedar asín:


Bueno. Pos ya está.
Vaya empacho de setas eh?
Después de esta, ya no quiero ver una seta ni en los trabajos manuales de mi sobrina.
Pero lo digo con la boca chica, porque en el fondo estoy contando los días que faltan para que llegue el otoño, que ojalá sea tan espléndido en excedente micológico como ha sido la primavera.
Solo hace falta que repongan OT para Noviembre, y así conseguir que las lluvias sigan fertilizando nuestros bosques.

Como diría Rocco Sifreddi: "me voooy, me voooooy"

Cocinera en pruebas para estas recetas: MARÍA VECREM

lunes, 2 de junio de 2008

BROCHETAS DE MELÓN Y SALCHICHÓN IBÉRICO


BROCHETAS DE MELÓN Y SALCHICHÓN IBÉRICO
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 4 Rodajas de Melón
- 150 g. de Salchichón Ibérico
- 1/2 Cucharada de Cayena en Polvo
- 4 Manojos de Canónigos
- Aceite de Oliva

ASÍN SE HACE:
Vuestro cocinero chiflado vuelve a poner los pies en la tierra y se acicala con su mejor delantal para dar continuidad a lo que la mayoría venís buscando por aquí: comer debuti.
La receta que os traigo hoy es sencilla pero deliciosa y llena de contrastes.
Y de plena temporada, oiga.
Las fruterías ya están colmadas de melones, y no digamos ya las playas.
El top-less es una cosa mu bonita y natural. Yo siempre lo practico.

Comenzamos abriendo el melón por la mitad y le hacemos lo mismo que me hacía a mí el acomodador del cine de mi barrio: le quitamos las pipas.
Rebanamos 4 rodajas hermosotas y las vamos cortando en tacos de un tamaño aproximado al de un terrón de azúcar, reservando los recortes.
Es un buen tamaño para lo que nos proponemos. El que quiera melones más gordos que visite la página de Yola Berrocal.

Lo siguiente es conseguir cubos del mismo tamaño con el salchichón.
La receta original que yo ví en la revista se hacía con salami, pero me pareció más "nuestro" el salchichón. Y más sabroso, que cojones. Donde esté lo ibérico que se quite tó, menos Andrea Corr por supuesto.

También la podéis hacer con fuet, pero con tal de no quitar el jodío pellejo se paga dinero.
Esta singularidad del fuet me recuerda a una de mis locas noches de juventud, en la que me quedé dormido durante más de 10 horas con el preservativo puesto y no quiero ni contaros como las pasé cuando me desperté.
Diosssssssss. Que dolor.

Necesito borrar esa imagen de mi cabeza, así que os cuento:

Ensartamos los cubos de melón y salchichón en unas brochetas de usar y tirar y vamos depositando las mismas sobre una sartén a fuego fuerte y con apenas un hilo de aceite.
Mientras tanto, cogemos la batidora y preparamos una emulsión con los recortes de melón y aceite oliva. Reservamos.

Vamos girando las brochetas con idea de que se haga por todos lados y al mismo tiempo añadimos una pizca de cayena, que es fundamental para que esta receta salga niquelada. El toque mágico, que diría Juan Tamariz.
Cuando el melón esté doradito, colocamos las brochetas en un plato acompañadas de canónigos, y lo regamos con nuestra emulsión melonar.


Complicado explicar con palabras lo rico que está.

Cocinera en pruebas para esta receta: FELISA LAMI